¿Qué es el intraemprendimiento?
Es cuando empleados dentro de una empresa desarrollan nuevas ideas, productos o servicios como si fueran emprendedores, pero dentro de la organización. Es innovación desde adentro. o “posit”
Post-it (o pósit) es una marca registrada de 3M Company, una importante empresa química diversificada. Todos los identificamos con unas pequeñas hojas de papel autoadhesivo de varias dimensiones, formas y colores, muy a menudo fluorescentes. Vienen en pequeño paquetes de hojas pegadas entre sí, que suelen llevar el pegamento solo en un extremo.
La historia de este producto es un gran ejemplo de intraemprendimiento y de cómo una idea, a priori insignificante, puede tener un gran carácter transformador. El Post-it nació de la confluencia de la curiosidad científica y la libertad creativa dentro de 3M, y se convirtió en un icono de la innovación corporativa gracias a su origen fortuito y su impacto transformador.
En 1968, el Dr. Spencer Silver, investigador de 3M, buscaba desarrollar adhesivos más fuertes y duraderos, pero en su lugar creó unas microesferas acrílicas que se adherían de forma ligera y podían despegarse sin dañar las superficies. Esta propiedad única no encajaba con los estándares industriales de la época, así que durante años Silver se quedó con un invento sin aplicación clara dentro de la compañía.
Sin embargo, un compañero de la empresa que asistía a una de las conferencias de Silver tuvo una gran idea de aplicación de ese adhesivo. En 1974, Art Fry, compañero de laboratorio y miembro del coro de su iglesia, recordó aquel adhesivo de Silver al enfrentarse al problema de los marcapáginas que se caían de su libro de himnos. Tras adaptar el adhesivo a pequeños trozos de papel, ambos empezaron a probar el prototipo pegándolo por toda la sede corporativa de 3M. El entusiasmo generado entre los empleados impulsó el proyecto más allá del laboratorio y sentó las bases de un programa de intraemprendimiento interno.
Lanzamiento y carácter disruptor
Para validar el producto, 3M lanzó una campaña piloto denominada “Boise Blitz” en Idaho, repartiendo miles de muestras gratuitas. El 90 % de quienes probaron las notas afirmaron que las comprarían, lo que convenció a la dirección de 3M de su potencial comercial. En 1980 se introdujeron oficialmente las Post-it Notes en EE. UU., seguidas de su expansión a Canadá y Europa al año siguiente, revolucionando la comunicación en oficinas y hogares por su sencillez y versatilidad.
Aunque nadie había esperado necesitar un papel autoadhesivo de esa forma, el producto mostró que las soluciones más simples pueden alterar la forma en que trabajamos y comunicamos ideas, convirtiéndose en un disruptor silencioso en el ámbito de la papelería y la gestión de información. Sus cifras son, desde luego, espectaculares para un producto de este sector.
- Unidades vendidas: más de 50.000.000.000 de hojas adhesivas al año en más de 150 países.
- Alcance global: Post-it® está presente en más de 150 países y cuenta con más de 4.000 referencias de producto bajo su marca.
- Adopción temprana: en las pruebas internas, el 90 % de los consumidores que recibieron muestras gratuitas declararon que las comprarían tras usarlas.
Elementos clave del desarrollo del Post-It:
- Idea 100 % interna. Nació del laboratorio de 3M sin influencia externa ni adquisición de tecnología ajena. Tanto el adhesivo débil (Spencer Silver, 1968) como la aplicación en papel (Art Fry, 1974) surgieron dentro de la misma compañía.
- Autonomía y recursos corporativos. 3M permitía dedicar hasta el 15 % del tiempo de trabajo a proyectos personales. Además, Silver y Fry contaron con acceso a instalaciones, laboratorios y materiales sin necesidad de crear una unidad independiente.
- Tolerancia al riesgo. La dirección de 3M aceptó financiar un prototipo sin un mercado probado, algo inusual en grandes empresas orientadas a resultados a corto plazo. Se apostó por un adhesivo “poco lógico” para la papelería, demostrando una cultura que admite fallos y aprendizajes.
- Colaboración interdepartamental. El equipo de investigación trabajó mano a mano con marketing, ventas y producción para iterar el diseño, el embalaje y la distribución. El programa “Boise Blitz” de prueba piloto combinó muestras gratuitas, feedback de usuarios y métricas de compra, unificando esfuerzos de varias áreas.
- Propiedad y escalado corporativo. 3M asumió la titularidad de la patente y gestionó la fabricación masiva.
El caso del Post-it demuestra cómo una cultura que valora la experimentación, reconoce la persistencia de sus inventores y facilita la colaboración entre áreas puede transformar un hallazgo accidental en un éxito global. Para fomentar este tipo de innovación interna, las empresas deben:
- Impulsar la libre circulación de ideas y descubrimientos entre departamentos.
- Establecer mecanismos de prueba rápida y feedback dentro de la organización.
- Reconocer y recompensar la iniciativa personal de los empleados.
El legado de Spencer Silver y Art Fry sigue vigente: incluso hoy, los Post-it inspiran a innovadores a buscar oportunidades en lo inesperado y a desafiar los límites de lo convencional.


