¿Subir precios aumenta siempre los ingresos?
La clave está en la elasticidad
Una tienda sube el precio de un producto un 10 %. ¿Ganará más dinero? La intuición dice que sí: cada unidad se vende más cara. Pero también es probable que se vendan menos unidades. Todo depende de cuánto reaccionen los consumidores, y de eso trata la elasticidad de la demanda.
La elasticidad precio de la demanda mide en qué proporción cambia la cantidad demandada cuando varía el precio. Si la cantidad se desploma más que el precio, la demanda es elástica (|ε| > 1): los consumidores son muy sensibles y subir el precio reduce los ingresos. Si la cantidad apenas cambia, la demanda es inelástica (|ε| < 1): subir el precio aumenta los ingresos, como ocurre con bienes de primera necesidad o sin buenos sustitutos. Y en el punto intermedio, con elasticidad unitaria (|ε| = 1), el ingreso es máximo.
Lo más interesante es que, en una demanda lineal, la elasticidad no es la misma en todos los puntos de la curva: es alta cuando los precios son altos y baja cuando son bajos. Por eso una misma empresa puede estar en un tramo donde le conviene bajar precios y en otro donde le conviene subirlos.
En el simulador de más abajo puedes comprobarlo. Define la curva de demanda, fija un precio inicial y mueve el deslizador del nuevo precio. Verás en la gráfica superior cómo cambia la cantidad, en la inferior cómo evoluciona el ingreso total, y el simulador te dirá si la demanda es elástica o inelástica y qué ocurre con los ingresos. Prueba precios por encima y por debajo del punto de elasticidad unitaria y descubre por qué la respuesta a “¿subir o bajar el precio?” depende de dónde estés.
Elasticidad de la demanda e ingresos
Define una curva de demanda, elige un precio inicial y mueve el nuevo precio: verás cuánto reacciona la cantidad, si la demanda es elástica o inelástica y qué ocurre con los ingresos de la empresa.