¿Cuántas unidades tengo que vender para no perder dinero?
Cualquier negocio, desde una pequeña tienda hasta una gran fábrica, se enfrenta tarde o temprano a la misma pregunta. Antes de ganar un euro hay que cubrir los costes: los fijos, que se pagan se venda o no (alquiler, sueldos, maquinaria), y los variables, que crecen con cada unidad producida (materias primas, envases, transporte). El punto muerto, también llamado umbral de rentabilidad, es el nivel de ventas en el que los ingresos igualan exactamente a los costes totales. Por debajo hay pérdidas y por encima, beneficio.
Entender este concepto es útil tanto para decidir si un proyecto es viable como para fijar un precio o saber cuánto margen de maniobra tienes. En este post te explico cómo se calcula y qué significa cada elemento, y puedes comprobarlo tú mismo con el simulador que encontrarás más abajo. Cambia los costes fijos, el coste variable o el precio de venta y verás cómo se desplaza el punto muerto en la gráfica. Mueve también el deslizador de producción para ver el beneficio o la pérdida en cada nivel de ventas.
El punto muerto
Introduce los costes fijos, el coste variable por unidad y el precio de venta: verás cuántas unidades hay que vender para no perder, y podrás mover la producción para ver el beneficio en cada punto.